
En nuestro primer post dedicado a este tema, compartíamos las primeras reflexiones, contemplando motivos y tiempos que llevan a una pareja a tomar esta compleja pero maravillosa decisión, tan plena de amor como es la de adoptar un bebé. Llega el momento de comentar qué sucede cuando la decisión ya esta tomada. La mayoría de las parejas están ansiosas por tener al niño en casa pero tienen que saber que los trámites de adopción son algo lentos y a veces aparecen algunas complicaciones; pero esto es para que la ley este segura de que el niño vaya a buen hogar y sea recibido por una linda familia.
Aquí van algunos consejos para los futuros madres y padres adoptivos:
- Cuando ustedes tomen la decisión de contarle la verdad, si ha pasado demasiado tiempo (aunque la mayoría de los especialistas coinciden en que esto debe ser una verdad natural y paulatinamente integrada a la vida del pequeño) díganles que fue adoptado no que es adoptado. ¿Cuál es la diferencia? La diferencia es que la adopción fue un hecho que ya sucedió y quedó en el pasado, sin afectar el presente.
- Nunca hablar del tema en términos de que “no es hijo suyo”; un hijo adoptivo es un hijo que posee los mismos derechos y necesidades que un hijo concebido por vía natural. Los chicos entienden cuando les dices soy y seré tu padre.
- No hables mal de sus padres biológicos, explícale que tuvieron una mamá que los llevo en su panza y que tuvieron un papá, pero por distintas circunstancias no pudieron quedarse a su lado.
- Si los padres demuestran el gran esfuerzo que hicieron para adoptar un hijo, que lo desearon tanto, los niños se sentirán honrados y verdaderamente queridos al saber esto. Háganle saber eso más que con palabras, con presencia, con afecto, con gestos, cada día.
Tengo dos hijos biológicos, varón y mujer, ahora grandes a quienes -innecesario sería aclararlo- amo muchísimo. También tengo 4 sobrinos, entre ellos Dios nos bendijo con el más pequeño que fue adoptado… y deseado por esta familia toda con tanto o más amor que los muchos hijos biológicos que hay en la familia. Su presencia es una bendición, y el día de su llegada a la familia se celebró intensamente, sin diferencia con un nacimiento biológico.
Todos nosotros hoy por hoy estamos convencidos de que a ese pequeño, un día, de algún modo estos nuevos padres le cambiaron la vida y tuvo la enorme fortuna de no llegar a padecer abandono y falta de amor; no hubo tiempo. Y eso, precisamente es la magia de la adopción y de cada renglón del libro en que se escribe la historia de un peque adoptado: alguien lo quiso tan intensamente que aquí está y estará por siempre.
Imagen: eltiempo.com












