
En la primera parte de esta entrega hablamos de los problemas más frecuentes para dormir; ahora veamos algún consejo para los padres.
Algunas veces los padres son los que sienten ese “abandono” y se preguntan ¿qué estará haciendo? ¿se sentirá sólo? ¿tendrá miedo? Y sin darse cuenta son ellos los que comienzan a ir al dormitorio del niño a besarlo, a taparlo, etc. Poco a poco, sin darnos cuenta, el niño siente que algo pasa y comienza a extrañar y llorar.
Hay que llenarse de paciencia, si es pequeño es necesario que les reiteremos que llegó la noche, el sol se fue a dormir, los juguetes también se van a dormir, igual que los amigos: es algo necesario que todos hacemos. Esto será tres, cinco o diez días que por más cansados que estemos necesitamos ser constantes y llenarnos de paciencia, así el niño construirá su lugar.
Es muy importante este momento previo a irse a la cama, el niño a su manera se va desconectando con el mundo exterior y conecta con su mundo interior, sus emociones, sentimientos, cosas que le pasaron durante el día, reflexiones y proyectos. Es el momento ideal donde la imaginación y la fantasía toman su lugar. La lectura también es una buena ayuda en esta situación.
Imagen: fiesterra













