En nuestro primer post referido a la piel sensible, comenzamos explicando cómo reconocer su incidencia, en razón de que muchos trastornos a veces los atribuimos a cuestiones de momento, condiciones climáticas o de estrés, sin reparar en que podríamos estar ante un problema de fondo, que debemos aprender a enfrentar como tal.
Existe una amplia gama de productos y posibilidades, por lo que es importante ante todo aprender a reconocer en qué caso estamos. Has de saber que las pieles sensibles son más propensas a enrojecerse, se irritan con facilidad y presentan reacciones alérgicas.
Si sospechas que éste sea tu caso, déjame advertirte que las pieles sensibles requieren algunos cuidados especiales; se debe prestar mucha atención a los productos cosméticos que se usan (cremas, maquillajes, lociones, etc.).
Mis recomendaciones para tener en cuenta son:
- Utilizar siempre productos hipoalergénicos, sin colorantes ni perfumes.
- Hay que tener cuidado con el cuero cabelludo también ya que las personas con piel sensible son propensas a tener el mismo problema en él. Por eso recurre siempre a shampoo de pH neutro, sin colorantes.
- Vigila tu dieta con especial atención. Ésta también afecta la salud de la piel, por eso no abuses de bebidas alcohólicas ni de los picantes.
- Si tienes posibilidades de acceder, te comento que el agua termal es una buena opción ya que tiene efectos relajantes, descongestivos y humectantes. No irrita la piel y la ayuda a recuperar la tonicidad y la suavidad.
Espero haberte proporcionado una guía básica que ayude a reconocer la condición natural de tu piel. No olvides que mis consejos siempre son aportes generales y que en caso de afecciones severas o empeoramiento de síntomas, no debes dudar en consultar un especialista de inmediato.
Imagen: rosaceabalm.com













