Cómo vestirse para una boda
Autor: 100Blogs

DÃas atrás una lectora nos preguntaba qué debÃa ponerse para una boda a mediodÃa, vestido y calzado incluido. La pregunta es demasiado amplia asà que le dedicaremos un post al tema. Desde ya le advierto a nuestra lectora que me faltan datos (todos los datos) como para poder darle una respuesta precisa a su caso. Hay una serie de aspectos que tenemos que tener en cuenta siempre, cuando nos vestimos para una boda.
Uno de los primeros puntos clave es que la protagonista es la novia, por lo tanto, si bien tenemos que estar elegantÃsimas, un vestido especialmente llamativo no es lo indicado. Un escote hasta el ombligo y más si el vestido es blanco o similar, es la peor idea. Porque el blanco o toda la gama de blancos, son para la novia. Por supuesto que se pueden usar colores claros, o incluso un manteca o beige, pero tratando de que no sea igual al de ella.
El siguiente punto es la formalidad del evento. Normalmente se aclara en la invitación, pero puede no suceder. En ese caso, preguntar no está de más. Claro que si es una boda de noche, en un lugar especialmente formal, la pregunta sobra. Pero en otras situaciones no es tan claro. Por ejemplo los casamientos de dÃa. La mayorÃa son algo informales, pero no siempre es asÃ.
Otro aspecto a tener en cuenta es la cercanÃa que tenemos con la pareja. Se espera que los muy cercanos tengan un especial esmero. Esto no va en desmedro de los demás invitados, pero hay que ser especialmente cuidadosos.
El estilo personal es muy importante. Esto abarca desde los colores a nuestra figura. Hay prendas que son más adecuadas para determinadas personas. Destacar nuestros puntos fuertes (por ejemplo, si nuestra cintura es delgada, aprovechemos ese aspecto) y disimular los defectos (si estamos pasadas de peso, vestido ajustado pero no ceñido al cuerpo).
El calzado depende de la formalidad del evento y el resto de atuendo. Hay un detalle que hay que tener presente. Si la boda es en un jardÃn o la fiesta transcurrirá ahÃ, los tacones angostos serán una tortura. Cada paso una siente que se clava al piso.
En cuanto a las joyas, es el momento de lucirlas, pero con criterio. Si llevamos una muy llamativa, las demás tienen que ser más sobrias justamente para darle destaque.
A nuestra lectora esperamos haberla ayudado un poco, y esperamos más detalles de su consulta para poder hacerlo con mas precisión.
Imagen: lasala.com
-
Natalia
-
Laia Santos
-
LILIAN



