
La depilación definitiva tiene como objetivo la desaparición completa en la parte del cuerpo elegida, esta pude ser realizada a través de dos métodos muy conocidos y en ascenso: la depilación láser y la eléctrica, las mismas también tienen diferentes maneras de ser utilizadas (las explicaré a posteriori) . La época del otoño/invierno es la ideal para estos tipos de tratamiento ya que duran varios meses y te posibilitará que tu piel se prepararse para el verano.
La depilación eléctrica puede realizarse a través de tres medios:
- radiofrecuencia: se utilizan ondas para transmitir calor, con un aguja que se introduce en el folículo y destruye la raíz del vello,
- electrólesis: se produce como consecuencia de la generación química del sodio contenido en los tejidos,
- blend: es la combinación de los dos métodos mencionados anteriormente.
La opción con láser, es la más eficiente:
- es aplicable en cualquier parte del cuerpo,
- no daña la piel, ni las glándulas sudoríparas ni sebáceas,
- soluciona el problema de vello encarnado,
- deja la piel renovada por la estimulación del estrógeno etc.
El proceso es así: el vello se destruye con la intensidad de la luz láser, la melanina del bulbo absorve la luz del láser y esto hace que el vello se caliente y se destruya. Es aconsejable concurrir a un centro especializado en este área (no lo hagas de modo casero o con recetas alternativas que te pasas tus amigas) así podrán explicarte las dudas y los beneficios de la modalidad que quieres, porque cada piel tiene particularidades que deben ser respetadas para un buen tratamiento y el seguimiento del mismo con un profesional idóneo.
Imagen: Depilación láser definitiva













