Lo prometido es deuda, hoy sí finalizaremos con estos consejos más que importantes para llevar adelante una buena dieta antifrío o invernal.
· Dar más importancia al desayuno y al almuerzo y por el contrario cenar más liviano. Los diferentes tipos de alimentos afectan la actividad cerebral y nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, algunos alimentos ricos en proteínas (carnes, quesos, huevos) aumentan el estado de alerta, ya que aportan sustancias relacionadas con un neurotransmisor llamado catecolamina, y por el contrario, los alimentos con más hidratos de carbono (azúcares, harinas y derivados ) “planchan” o relajan en lugar de excitar. Por todo esto, es preferible incorporar más alimentos proteicos en el almuerzo, porque en la cena pueden interferir luego con la calidad del sueño. En la cena conviene consumir una comida rica en hidratos de carbono (pastas, arroz, legumbres) porque hacen que las personas estén más relajadas y menos atentas. La leche, a pesar de ser un alimento proteico, contiene un aminoácido que se llama triptofano, que tiene un efecto relajante, sedante. De ahí su fama de facilitar el sueño. Además el calcio de la leche es un potente relajante muscular.
· Beber abundantes líquidos (preferentemente sin azúcares ni alcohol), porque nos asegura una buena hidratación, y al orinar más nos permiten una buena eliminación de toxinas.
· Elegir alimentos pobres en grasas, evitando las frituras y los agregados de mantecas y cremas a nuestras comidas.
Una vez más, comer bien y mantenerse activo, son las claves para gozar de una vida plena.
Imagen: nutricion













