Para conducir un automóvil debemos comprender, admitir y respetar a los demás. El manejo defensivo es conducir evitando accidentes a pesar de las acciones incorrectas de los demás y de las condiciones adversas que nos enfrentemos.
Para conducir de manera defensiva debemos conocer todas las señales y reglamentos de tránsito vigentes, estar alerta y conocer las situaciones peligrosas que se nos pueden presentar en cualquier momento, anticiparnos y prepararnos ante cualquier eventualidad.
Es la habilidad de poder decidir a tiempo lo más conveniente para todos y saber manipular los controles del automóvil.
Los accidentes se pueden causar por:
- factores naturales, lluvia, neblina, sol de frente.
- condiciones de la carretera, anchura, pendiente, etcétera.
- condiciones del conductor, el alcohol, fármacos, fatiga, tensión, exceso de velocidad.
- condiciones del vehículo.
Para evitar un siniestro se debe reconocer anticipadamente la situación que se deberá afrontar, conocer la defensa y actuar a tiempo sin dudas ni titubeos.
- Choques de frente. Se pueden evitar estando atento al tránsito que viene en dirección opuesta, conducir a la derecha no muy cerca de la línea central, reducir la velocidad cuando ve que un vehículo que viene de frente se puede llegar a colocar en nuestro carril por alguna razón y debemos salir de la carretera en caso de prever un posible accidente y siempre que el terreno de al lado sea seguro.
- Choque de atrás. Se puede evitar indicando siempre nuestras intenciones de manejo con el señalero, parando suavemente, mirar por el espejo retrovisor y mantener la distancia con el vehículo de atrás.
Una buena conductora debe siempre: observar, prever y actuar.












