La moderna investigación sobre energía psíquica ha desvelado que éste no sólo está compuesto por miles de millones de neuronas, sino que además están organizadas en dos hemisferios que poseen y manifiestan capacidades distintas.
Es casi como si dos personas distintas anidasen en nuestro cráneo, dos seres en comunicación constante y ocupadas en tareas diferentes. El hemisferio izquierdo, por lo común dominante, es el hogar de la inteligencia. Alberga la capacidad verbalizadora y facilita las facultades lógicas, analísticas y matemáticas.
El hemisferio derecho por su parte, es como una persona muy curiosa capaz de intuir cosas. Es un especialista en las relaciones espacio-temporales, reconoce cualquier rostro e imagen y tiene la capacidad de soñar, crear poesía o música. Muchos creen que en esta mitad de nosotros mismos habita una energía desconocida que sólo está esperando una orden para entrar en acción.
Todos hemos oído hablar de personas con carisma, poseedoras de una misteriosa fuerza de atracción frente a sus semejantes. Muchos actores y políticos famosos disfrutan de este magnetismo especial. Por ejemplo; Napoleón, Hitler, Roosevelt. Todos ellos, para bien o mal, contaron con el apoyo ciego de las masas.
Para muchos, ese poder de embelesar a un auditorio tiene un reflejo físico fácilmente observable gracias al efecto Kirlian, descubierto por un electricista soviético de la República Socialista de Armenia. En pocas palabras, es un efecto que se produce por un campo eléctrico de alta tensión y baja intensidad que al ser “interferido” por un elemento ajeno a él , es capaz de modificar su composición original. Ya ahondaremos sobre estos conceptos en la próxima entrega.
Fuente: Sinmiedo | Imagen: DigitalPhoto












