
Como consecuencia de la osteoporosis (enfermedad que provoca desgaste en os huesos por pérdida de calcio) de ella, existen varios tratamientos y variedad de medicación; una de ellas es el raloxifeno que colabora en la prevención de esta enfermedad. La consulta al especialista médico es fundamental y solo puede usarse después de la menopausia.
Este remedio produce que la pérdida osea sea paulatinamente más lenta y va aumentando a la vez el crecimiento del hueso a niveles normales, así mismo disminuye el colesterol y los triglicéridos en sangre. Lo bueno del raloxifeno es que no tiene efectos secundarios graves como los produce el estrógeno (sangrado, sensibilidad etc) en algunos casos puede llegar a dar calambres y hace desaparecer los calores habituales en esta etapa femenina; en muy pocos casos pueden hincharse las piernas o tener dolor en el pecho (si esto ocurre llame a su médico/a en carácter de urgencia).
Estos efectos se deben a que el fármaco se une a los receptores estrogénicos lo que produce una expresión de los genes dependientes de estos receptores. Usa este medicamento según las indicaciones de tu oncólogo o del médico que indicó el tratamiento, pues las cantidades deben ser exactas para la etapa en la que se encuentra la enfermedad, debes complementarlo con una dieta alta en calcio y vitamina D y una rutina de ejercicios diarios.
Una de las noticias más destacables del Raloxifeno es que está científicamente demostrado que puede prevenir la aparición del cáncer de mama, al igual que el Tamoxifeno solo que el primero no tiene los efectos secundarios que el segundo (trombosis y carcinoma de endometrio). Se ha confirmado que las mujeres tienen entre el 30/50 % de probabilidades de desarrollar diversas afecciones y la reducción de fracturas de la columna vertebral es un beneficio adicional que también sería derivado de este medicamento.
¡ Fuerza Mamá !
Imagen: Fda













