
Contar ovejitas nunca fue una buena estrategia. Si tienes problemas para conciliar el sueño, lee esta nota con atención para desacelerar tu mente y caer rendida en la cama.
Es una ironía cruel: a la noche, cuando realmente necesitas dormir, tu mente no para de dar vueltas. Puede ser por la presentación que tienes que hacer en el trabajo, o las mil estrategias que piensas para conquistar a ese “bombón” que te tiene obsesionada, o las cuentas que tienes que pagar,o el miedo a no escuchar el despertador y no llegar a una cita importante…
El estrés produce una respuesta de alarma en el cuerpo que provoca alteraciones en el sueño, como despertares bruscos e insomnios prolongados. También lleva a errores en la percepción del sueño. Una persona puede dormir una cantidad suficiente de horas, pero sentir que no descansó lo suficiente.
¿Por qué es tan importante dormir bien?
Durante el sueño bajamos las revoluciones, tensión, ansiedad y malhumor acumulados en el día y disminuyen las hormonas del estrés malo (catecolaminas y el cortisol). También se regenera la piel y se vacían los lagrimales, por eso cuando no dormimos lo suficiente se nos hinchan los párpados y tenemos ojeras.
He aquí una serie de estrategias que te garantizan un aterrizaje sin escalas al mundo de los sueños.
- Estrategia Nº 1
Elabora un plan para el día siguiente. Antes de acostarte, toma lápiz y papel y haz una lista rápida con todo lo que tienes que hacer al otro día, agrega las ideas que se te ocurran en ese momento y lo que tengas miedo de olvidarte. Ver todo escrito en un papel te va a ayudar a sentir que las cosas están bajo control.
- Estrategia Nº 2
Lleva sensaciones placenteras a la cama. Si no puedes dejar de analizar algo que pasó durante el día, prueba con un poco de “visualización creativa”. ¿Cómo? Imagina un lugar, que no tenga nada que ver con el tema que domina tus pensamientos, y concéntrate en los detalles de la escena. Puedes revivir tus vacaciones favoritas y traer al presnte recuerdos sensoriales agradables como la sensación del agua del mar sobre la piel, los colores de los peces que viste o el sabor de los tragos que tomaste mirando el atardecer…
- Estrategia Nº 3
Reloj no marques las horas. Cuando estás “a full” cualquier estímulo sensorial dentro de la habitación puede empeorar la situación. El principal culpable: el reloj digital. El estrés que produce saber que son las 3 a.m., y ver como pasan los minutos sin que el sueño llegue, contribuye al insomnio. Si te preocupa quedarte dormida a la mañana, ponte dos alarmas, pero aleja los relojes de tu vista.
Prueba una u otra alternativamente, ¡seguro que alguna de ellas te resulta exitosa!
Imagen: juanvasquez.cl













