
Desde hace un tiempo he sentido que el trabajo, las rutinas y responsabilidades me agobian un poco. El tiempo no siempre rinde como yo deseo y últimamente podría decirse que yo misma me había impuesto el hábito de “temprano en casa”. Pero un día de esos… decidí cambiar la rutina, entré a Internet a escribir casi compulsivamente: entradas conciertos. Quería sorprender a mi pareja y divertirnos a lo grande. ¿Quieres saber más detalles? Vale la pena…
La verdad es que en parte una de las razones por las cuales había dejado de salir, era no contar con el tiempo ni para informarme de los eventos culturales cercanos, ni para acudir a reservar entradas, ni para comprarlas.
No todo es cerca en nuestras grandes ciudades, e ir y venir de aquí para allá, para hacer reservas, en mi caso, se había tornado todo un obstáculo. Pero aquel día en que dije stop, y decidí que rompería la rutina, seguí el consejo de mi buena amiga Amparo y busqué en Internet, la posibilidad de ahorrar tiempo y costos en el intento.
Encontré un excelente portal buscador de actividades culturales, y lo primero que sentí al navegar las primeras páginas fue preguntarme ¿por qué no hice esto antes?
Todo lo que necesitaba estaba allí. Para empezar las potencialidades de los motores de búsqueda: “quiero saber qué puedo hacer esta noche, en tal ciudad, dentro de tal presupuesto y en tal estilo de música“. Cuatro clics…, perdón cinco con el clásico “buscar”. Una vez que encontré, todo fue muy rápido: reserva, tarjeta de crédito, y en el caso de la actividad elegida hasta me enviaban los boletos sin costo.
La verdad, para mí, toda una solución que me apresuro a recomendarte. Todo tu trabajo será decidir “qué quieres hacer, cuándo y con quién“. Lo demás, muy pero muy cómodo y fácil de resolver. No dejes de comentarme tus resultados si lo intentas.
Imagen: indyrock.es













